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Para viajar por Europa y por el resto del mundo, es necesario que
perros, gatos y hurones, además de estar identificados de forma
inequívoca y contar con un pasaporte de la UE para animales de
compañía, estén también, en algunos casos, vacunados contra la rabia
y que dispongan del correspondiente certificado del título de
anticuerpos.
Este certificado debe ser expedido por un laboratorio autorizado por
la Comisión Europea. Desde 2006 IDEXX Vet•Med•Labor (Laboratorio
central europeo de IDEXX Laboratories) dispone de esta autorización
para detectar anticuerpos contra el virus de la rabia mediante la
prueba de Neutralización de virus por anticuerpos fluorescentes
(FAVN).
Para solicitar este análisis necesitará un formulario de solicitud
de acuerdo con las directrices de la UE, que puede pedir a IDEXX
Laboratorio de Referencia o descargarlo directamente desde aquí:
Solicitud de certificado de anticuerpos contra la rabia
Para solicitar el certificado de anticuerpos contra la rabia a IDEXX Laboratorio de Referencia, debe cumplir estrictamente lo siguiente:
- Utilizar el formulario específico para la solicitud del certificado de anticuerpos contra la rabia.
- Cumplimentar el formulario correcta y completamente.
- Material necesario: suero (aprox. 1 ml) de buena calidad (no usar muestras de suero con inhibidores o estimulantes de la coagulación, porque falsean el resultado del análisis o impiden cualquier valoración del resultado; lo mismo sucede con muestras de suero hemolíticas y/o lipémicas).
- Duración del análisis: de 11-13 días.
- El resultado del análisis se manda por mensajería y únicamente al veterinario/a que lo solicitó.
Rabia: repaso
Patogénesis
El agente etiológico de la rabia es el virus de la rabia, el
prototipo del género Lisavirus, perteneciente a la familia
Rhabdoviridae. Además del virus de la rabia se conocen otros seis
genotipos: virus de murciélago de Lagos, virus de Mokola, virus de
Duvenhage, dos Lisavirus europeos de murciélago y el Lisavirus
australiano de murciélago (también llamado virus Ballina).
Normalmente la rabia se transmite por mordedura. El virus se
desplaza por el tejido traumatizado hasta el tejido nervioso y a
través de él hasta su órgano de destino, el cerebro.
Período de incubación
El período de incubación depende de la edad del individuo mordido,
de la inervación del tejido afectado, de la distancia entre el punto
de mordedura y el cerebro, del genotipo vírico implicado, de la
cantidad de virus y de otros factores como, p. ej., las vacunaciones
previas o posteriores a la exposición. En el perro se han descrito
períodos de incubación de 3 a 24 semanas (con un promedio de 3 a 8
semanas) y en el gato de 2 a 24 semanas (con un promedio de 4 a 6).
Sintomatología
La infección de la rabia se desarrolla en tres fases: pródromo,
excitación y parálisis. Lo más característico de la fase de pródromo
son el comportamiento alterado, las dificultades para la deglución,
salivación e hidrofobia. Durante la fase de excitación los animales
están nerviosos, excitados y agresivos, muchos tienen tendencia a
morder. Esta tendencia conlleva que esta fase implique un gran
riesgo de infección (incluso para las personas). Poco antes de morir
el animal sufre una fase de parálisis que afecta sobre todo a la
musculatura de la cara, el tronco y de las extremidades. La
intensidad de cada una de estas tres fases varía de un individuo a
otro, e incluso puede que alguna no se manifieste.
Se distinguen dos formas de rabia, la rabia muda y la rabia furiosa.
La rabia muda se caracteriza por el predominio de la parálisis, en
la mayoría de casos no aparece la fase de excitación. La rabia
furiosa empieza con una alteración de comportamiento y sigue con
nerviosismo y excitación. Los animales están muy excitados, intentan
huir y presentan una mayor tendencia a morder. Cogen objetos y, a
continuación, se los tragan. Su agresividad puede aumentar tanto que
ataquen a personas y animales, y muestren repentinos arrebatos de
furia intensa. Después aparece también una parálisis de la glotis
que se manifiesta con ladridos roncos, salivación y mandíbula
inferior colgante. La parálisis progresa afectando al tercio
posterior y a la musculatura del tronco, hasta que el animal ya no
se puede levantar. Finalmente, el animal entra en coma hasta morir
por parada respiratoria.
Diagnóstico
Una infección aguda de rabia solamente se puede confirmar post
mortem, mediante un análisis de inmunofluorescencia directa con
tejido cerebral. En el suero se puede comprobar la presencia de
anticuerpos tras una vacuna, con la prueba de “Neutralización de
virus por anticuerpos fluorescentes (FAVN)”. Según el consenso
internacional, un título de 0,5 UI/ml se considera suficiente.
Terapia
Está prohibido intentar tratar a los animales. La rabia es una
enfermedad animal de declaración obligatoria, la simple sospecha de
una infección obliga a comunicarla a los servicios veterinarios
oficiales.
Profilaxis
Con una vacuna se puede proteger a un animal contra la infección con
el virus de la rabia. Tras una vacunación inicial se debe revacunar
periódicamente. Para ello, se deben seguir los intervalos
recomendados por el fabricante de la vacuna, aunque dependiendo del
hábito de viajar del propietario y/o del riesgo para el propio
animal (si vive en una región con riesgo de rabia, si vive en el
hogar o se trata de un perro de jauría de caza, etc.) usted, como
veterinario, puede recomendar intervalos más cortos.
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